martes, 22 de noviembre de 2011

Muerte-Amor-Máquina del tiempo.


I
Alguna vez , ya hace muchísimos siglos, existió un hombre que, sentado sobre una silla de madera añeja y rodeado de grandes ideas confinadas en pequeños cráneos, pregunto:
-¿Qué es al amor? – los pequeños cráneos vomitaron palabras que les sabían esquitas, el gran hombre, sentado en su pequeña silla de madera añeja, se empapó de sus cálidos regurgiteos, observando como unos vomitaban pestilencias al mojarse en los vómitos de los otros, ya que, al parecer no eran similares, sino más bien de diverso olor .
Al final, enterrados en vómitos, el gran hombre exclamó:
-¿Os habéis enterado qué es el amor?
Los cráneos se miraron unos a otros, luego, observaron los jugos que los empapaban, y, sin ningún tipo de vergüenza comenzaron a beber del caldo.

Autora: Manuela Rocha

II
¿Te escondes? ¿De quién?
Me miras, te observo ¿de qué lugar vienes?
Me sonríes.
Te sonrío.
Me sonríes aun más.
Me asusto.
Lloras.
¿Por qué lloras?
Susurras.
No te oigo.
Susurras más fuerte.
Hablas.
Te acercas.
Me asusto.
Me sonríes.
¿Quién eres?
Acercas tu figura fantasmal, con una mano… ¿por qué es una mano verdad? cierras mis ojos y de repente ya no sé más.

Autora: Manuela Rocha

III
Tic, tac, tic, tac.
Siento como si me mirases.
Pequeño traidor plateado, te mueves solo cuando te viene en gana.
¡Vamos, vamos, vamos! ¡mueve tus pequeñas patitas!
¿Es tan difícil que te muevas pequeño traidor?
-Soy igual para todos. Lo que pasa, es que todos piensan que soy distinto.
Juro que te escucho hablar…
Tic, tac, tic, tac.
Autora: Manuela Rocha